Historia del Cannabis · Harry Anslinger, el primer zar antidrogas
En 1917 después que los EE.UU. entraran en guerra (en la I Guerra Mundial) Anslinger se hizo funcionario de ordenanzas en el Departamento de Guerra. Como no le gustó paso a la Secretaría de Relaciones Exteriores y le enviaron a Holanda como agregado en la delegación de los EE.UU. Después de la guerra permaneció en el servicio extranjero hasta 1926. Sirvió como cónsul en Hamburgo, Alemania, Venezuela, Nassau y Bahamas. Durante la Ley Seca Anslinger trabajó para el gobierno en el que estaba prohibido la venta, fabricación y transporte de licor (el consumo no estaba penado). Anslinger quería que el consumo estuviera penado. Pensaba que era la única manera de que las personas obedecieran la prohibición del alcohol. Sus sugerencias no se llevaron a cabo. Ayudó al gobierno en tareas de control al narcotráfico y en 1929 se hizo auxiliar de la Prohibición. En 1930 la carrera de Anslinger dio un empujón mayor como resultado de un escándalo dentro de la Oficina Prohibicionista, concretamente en la División de Narcóticos de la Oficina Prohibicionista en Nueva York. Así es como se creó un nuevo departamento, el F.B.N. (Oficina Federal de Narcóticos).
En 1931 la Food and Drug Act limitó la importación de cannabis sólo para propósitos médicos (Musto, 1972). Anslinger y su F.B.N. compiló una serie de noticias durante el periodo de 1930 a 1934 en el que se conectaba el cannabis con el crimen, la conducta violenta y la locura (Herer, 1999). A partir de 1935 se observa como el F.B.N. inunda los EE.UU. con propaganda contra el uso de cannabis (Bonnie y Whitebread, 1974:93-126) (Abel, 1980:237-247) (Musto, 1973). Utilizando datos estadísticos erróneos que informaban a la opinión pública del peligro inminente del cannabis Anslinger comenzó a utilizar a la prensa para poner a la población de su lado antes de preparar una ley anti-cannabis común para todo el estado (Bonnie y Whitebread, 1974:65-66). Anslinger recomendaba que se prohibiera el cultivo de cáñamo en los EE.UU. La diseminación de aterradoras historias sobre el Cannabis era una manera de darle al cáñamo un mal nombre. La indignación moral es siempre más efectiva si está soportada por unos pocos intereses establecidos. Con la llegada de la legalización del alcohol y la crisis económica Anslinger vio peligrar su puesto de trabajo; se preocupó por su departamento y empezó a buscar un enemigo que amenazara al país; así el F.B.N. creó el problema de la marijuana que estaban basadas en conjeturas y rumores en donde la verdad objetiva y el método científico brillaban por su ausencia. Tenía primero que demostrar la peligrosidad del cannabis para mantener su oficina ante el Congreso de los EE.UU. Creía que antes tenía que tener a la opinión pública de su mano y empezó a hacer campañas en los medios de comunicación (como en la WCTU). Anslinger comenzó a publicar a partir de 1931 a través de dos artículos (Bonnie y Whitebread, 1974:77-76) en la revista Christian Science Monitor (12/9/1931 y 3/10/1931) en donde se hablaba de problemas de violencia y crímenes (Ginsberg, 1968).
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Anslinger nació en Latona, en Pennsylvania, en 1892. Sus primeros años los pasó en la escuela y los veranos trabajaba como ayudante en la seguridad de los ferrocarriles. Afirmaba que él se dio cuenta de los males de las drogas cuando un amigo suyo, un chaval del coro, murió por culpa del opio fumado (Anslinger y Oursler, 1961:9).
Harry Anslinger, se convirtió así en el primer zar antidrogas, fue nombrado gracias a Andrew Mellon, tío de su esposa. Mellon, secretario del Tesoro, era banquero de Du Pont, y las ventas del cáñamo amenazaban los esfuerzos de esa firma para crear un mercado de fibras sintéticas (Herer, 1999). 